El
germen de las cofradías y hermandades en nuestra
ciudad, entendidas como asociaciones de fieles
erigidas canónicamente, vienen dados como consecuencia
del proceso de cristianización iniciado tras la
reconquista de Almería por los Reyes Católicos,
allá por el año 1489.
Durante los dos primeros tercios del siglo XVI,
la ciudad de Almería se encontraba habitada por
una mayoría de cristianos viejos, convertidos
estos a la religión musulmana, y una minoría de
moriscos que residían en torno a la Catedral-Mezquita,
hoy iglesia de San Juan. Es por ello por lo que
durante estas fechas la aparición del movimiento
cofrade es prácticamente inexistente.
Una vez producida la expulsión definitiva de los
moriscos, comenzarían a surgir los primeros movimientos
de religiosidad popular, aunque bien es cierto
que ya en el siglo XII existió la denominada Hermandad
de los Caballeros del Santo Sepulcro, cofradía
exclusivamente militar y sin celebración de culto
externo alguno.
El principal fin de las primeras cofradías y hermandades
era la asistencia a los enfermos, la caridad y
los enterramientos entre sus miembros, quedando
relegada a un segundo plano la práctica de los
ritos procesionales.
Haciendo alusión a los primeros desfiles procesionales
-celebrados con antelación al terremoto del año
1522- decir que estos transcurrían por las estrechas
calles de la Almedina, ya que en esta zona se
encontraba la Catedral-Mezquita, el Ayuntamiento
y el Obispado. Según nos da a conocer Santiesteban
y J. Delgado en la publicación "Almería Piedra
a Piedra", por aquel entonces se producía
en la Almedina un Vía Crucis en la noche del Viernes
Santo. Este piadoso ejercicio comenzaba en la
puerta del Ayuntamiento y finalizaba en la denominada
calle de las Cruces Bajas. Igualmente, se realizaba
un encuentro con la imagen de un Nazareno y una
Dolorosa, de ahí el nombre de calle Encuentro,
en pleno barrio de Pescadería.
Construida la nueva Catedral, erigida canónicamente
bajo el título de la Encarnación, se impone el
traslado de las manifestaciones populares a esta
zona y sus alrededores. Así pues, las procesiones
más importantes saldrían de la propia Catedral
para continuar por las actuales calles Eduardo
Pérez, Real, Jovellanos (por entonces Santo Cristo),
Plaza Vieja y Cervantes. Este itinerario, llamémosle
"oficial", se mantuvo hasta el último
tercio del siglo XIX, fecha en la que se pretende
el traslado hasta el hoy Paseo de Almería, aunque
dicha pretensión no se alcanzaría hasta los años
20 del siglo XX.
En el año 1505 es erigida la iglesia de San Pedro
El Viejo, hoy Sagrado Corazón de Jesús, y es aquí
donde radicaría la Cofradía del Santísimo Sacramento,
convertida posteriormente en Hermandad del Sagrado
Corazón, corporación desaparecida en los años
70 del siglo XX. Entre sus actividades se encontraba
el asistir con cirios a la Solemne Procesión del
Santísimo Corpus Christi, y otro tanto en cada
una de las tardes de la Octava alrededor de la
Catedral.
Desde mediados del siglo XVI hasta la segunda
mitad del XVII es venerada en la Catedral una
imagen que representa el misterio de la Piedad,
perteneciente a la conocida popularmente como
Cofradía de los Negros, aunque ésta poseía el
canon de hermandad de gloria, con salida procesional
en el mes de septiembre. Dicha efigie fue destruida
durante los tristes sucesos de la Guerra Civil
española. De igual naturaleza es la Hermandad
de Nuestra Señora del Mar, Patrona de Almería,
fundada en el año 1520.
Con referencia al Santo Cristo de la Escucha existen
varias hipótesis, historias y leyendas que hacen
que no conozcamos realmente desde cuándo data.
Algunos historiadores barajan la posibilidad de
que se encontrara ya anteriormente en la Catedral-Mezquita,
siendo posteriormente trasladado hasta la actual
Catedral, en donde fue colocado junto a unas pequeñas
imágenes de San Juan Evangelista y la Virgen,
formando así un típico calvario gótico del siglo
XV.
Por otro lado, se dice que el franciscano y entonces
obispo de la diócesis, Fray Diego Fernández de
Villalán, fue la persona que trajera la imagen,
e incluso se ha llegado a creer que el Santo Cristo
de la Escucha fue adquirido en el año 1555 a la
Cofradía del Santísimo Sacramento. Sobre el respecto,
hemos de señalar que no será hasta el año 1772
cuando tengamos noticias de su advocación, tras
aparecer en un acta con fecha 26 de octubre del
citado año.
Haciéndonos eco de la leyenda "se dice que
poco después de la Reconquista de Almería por
los cristianos, en una casa que había sido mora,
diversas personas escucharon repetidas y misteriosamente
la palabra <<escucha>>. No habiendo
encontrado a nadie que humanamente la pronunciara
se apartaron de la casa, que abandonaron temerosos,
pero poco después unos albañiles que intentaron
derruírla volvieron a oír el sobrecogedor <<escucha>>.
Guiados por el sobrenatural vocablo, acabaron
por encontrar emparedado en un muro una importante
talla de madera de la imagen de un Cristo Crucificado…".
