3.
LAS HERMANDADES DURANTE EL SIGLO XX
3.1.3.
Período de 1979 a la actualidad: Definitivo esplendor
de la religiosidad popular.
Una
vez normalizada la situación provocada tras el período
que se extendió desde la dictadura a la democracia,
se daría paso a un boom sin precedentes en la Semana
Santa almeriense, teniendo como principal impulsor
a la juventud, quienes trabajarán al unísono con
legendarios cofrades, caso de Miguel Aparicio Rodríguez,
auténtico promotor del fenómeno procesionista de
finales de los años 70.
Así, son reorganizadas, en 1979, las hermandades
del Prendimiento -que coge el testigo de la Hermandad
de los Excautivos- El Encuentro, Las Angustias,
Cristo de la Escucha y Santo Entierro; volviendo
ese mismo año a salir a la calle la Hermandades
de Banca y Bolsa, El Silencio y La Soledad. Igualmente,
es reorganizada la Agrupación de Hermandades y Cofradías,
la cual organiza, de nuevo, el pregón oficial, que
tuvo lugar el siete de abril, en el templo catedralicio,
a cargo de Manuel Rodríguez de Soria. Será por estas
fechas cuando un nutrido grupo de cofrades almerienses
embarcarían hasta tierras melillenses, con el objeto
de adquirir algunos enseres y pasos que estaban
siendo desechados en dicha ciudad norteafricana,
debido a la supresión de la Semana Santa de esta
localidad, por parte del entonces obispo de Málaga,
monseñor Ramón Buxarrais Ventura.
En 1980, es instituida la Hermandad de la Borriquita,
esta vez en la S. y A. I. Catedral, y en Santiago
es fundada, aunque sin nombramiento de erección
canónica, la Hermandad Juvenil del Santo Cristo
del Perdón, cuya imagen titular fue realizada en
1984 por el artista malagueño, Francisco Palma Burgos.
Dicha corporación, de peculiar estilo estético y
única en nuestra ciudad, hizo su primer Vía Crucis
en 1982, con un Crucificado de escayola venerado
en Santiago. Sus referencias fueron tomadas de las
Cofradías del Stmo. Cristo de la Buena Muerte y
Cristo de la Noche Oscura, ambas de la localidad
jiennense de Úbeda, lugar de nacimiento de su propulsor
y primer hermano mayor, Fernando Salas Pineda.
A partir de aquí y hasta nuestros días, el número
de hermandades se multiplican, sumándose a las cofradías
anteriormente reseñadas la Santa Cena (1983); Macarena
(1986); La Coronación (1990); Estrella (1991); Pasión
(1993); Gran Poder (1994); Los Ángeles (1996); así
como las pre-hermandades del Santísimo Cristo de
la Caridad en su Traslado al Sepulcro (1994) y Rosario
del Mar (1995).
¿Cuáles
han sido las causas que han originado tal desarrollo
en los últimos años? Los motivos fundamentales los
resumimos en los siguientes capítulos.
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