3.
LAS HERMANDADES DURANTE EL SIGLO XX
3.2.
Afán por reproducir la Semana Santa sevillana.
3.2.2. Pasos, cera y exorno floral.
Con
relación a las andas procesionales, hasta la fecha
realizados en madera y, en la mayoría de los casos,
de nulo valor artístico, se introduce la orfebrería
para los pasos de Vírgenes, siendo el paso de Nuestra
Señora del Amor y la Esperanza el primero en poseer
piezas de alpaca plateada, estrenado en 1981.
Así, trabajan para nuestras cofradías talleres como
el regentado por el sevillano Manuel de los Ríos
Navarro, Hermanos de Celis, Orfebrería Villarreal
(Sevilla), Ramón León Peñuelas (Sevilla), José Manuel
Ramos de Rivas (Sevilla), Aragón y Pineda (Motril),
y Ramón Orovio de la Torre (Ciudad Real). Los pasos
de misterios y de Cristo son ejecutados en madera,
valiéndose del estilo neobarroco sevillano, por
tallistas como Manuel Guzmán Bejarano, Francisco
San Román Flor, Manuel Romero Palomo y Hermanos
Caballero González, entre otros, a excepción de
las andas fúnebres del Cristo del Perdón, obra de
Pedro Martínez Plaza, las andas del Santo Cristo
de la Escucha, de corte clásico y salidas del taller
de Perceval, y los pasos del Santísimo Cristo del
Amor, hoy muy lejos del modelo original, y el misterio
del Descendimiento, ambos de estilo neorenacentista,
obras de José María Hervás Benet y Francisco Castillo
Galán, respectivamente.
Estos nuevos pasos procesionales vendrían a sustituir
a las denominadas "carrozas" o tronos,
realizados por artistas que trabajarían en Almería
durante la postguerra, como es el caso de Jesús
de Perceval, José María Hervás o incluso los propios
alumnos de la extinguida Escuela de Formación Profesional.
De igual modo, fueron eliminados pasos de sencilla
ejecución y que antes de su salida procesional eran
profusamente adornados con flores para simular su
inexistente calidad artística.
Siguiendo con este tema, uno de los elementos que
se incorporarían a partir de los años 80, influyentes
de la Semana Santa andaluza, es la candelería de
cera. De tal forma, son sustituidas las típicas
bombillas o velamen, por trenes de velas y candelerías
que dan mayor dulzura y naturalidad a los rostros
de las sagradas imágenes.
También, el exorno floral juega un papel importante
en el ornamento de las andas procesionales. Con
ello, se pasa del adorno con flores naturales, carentes
de vistosidad y colocadas de forma superlativa,
al gusto por el exorno de los mismos, compuesto
por una rica y variada selección de flores que van
desde los típicos claveles, hasta las rosas, gladiolos,
iris, orquídeas, fresias, lilium y estragarcia.
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