3.
LAS HERMANDADES DURANTE EL SIGLO XX
3.3. El patrimonio cofrade.
Emprendido
ya el nuevo rumbo emergido en la Semana Mayor almeriense,
a principios de los años 80, las cofradías se esmeran
por el incremento de su ajuar cofrade, para lo cual
se dejan llevar por las corrientes sevillanas, ya
que, como hemos dicho anteriormente, es en la capital
de Andalucía donde se establecen los principales
talleres. Así pues, son encargadas diversidades
de piezas de orfebrería y bordados. Los cortejos
se llenan de artísticas cruces y faroles de guía,
llamativos libros de reglas, cinceladas y repujadas
varas de mando, sobrecargados guiones, estandartes
corporativos y senatus, y un sinfín de artículos
litúrgico-procesional dignos de consideración.
Los trabajos de orfebrería son confeccionados en
los habituales y foráneos talleres de Orfebrería
Andaluza, S.A. (Sevilla), Orfebrería Villarreal
(Sevilla), Aragón Orfebres (Motril), Cristóbal Martos
(Málaga), Ramón León (Sevilla) y Hermanos Jiménez
González, mientras que los bordados se realizan,
principalmente, en talleres creados por las propias
hermandades y en algunos otros de carácter privados,
como es el caso de González & Plaza, si bien
pionera en este campo fue la artista Carmen Góngora
López, quien desde mediados de los años 40 y hasta
1981 trabajó en la confección de múltiples piezas
salidas del archiconocido taller del Sindicato Católico
de la Aguja.
En
cuanto a bordados producidos fuera de las fronteras
almerienses destacar los salidos de los talleres
de Sucesores de Esperanza Elena Caro (Sevilla),
Nuestra Señora de la Salud (San José de la Rinconada),
Sebastián Marchante Gambero (Málaga) y Bordados
Nuestra Señora de la Soledad de Salteras (Sevilla).
Por su gran envergadura, en cuanto a bordados se
refiere, destacar los palios de Nuestra Señora del
Amor y la Esperanza (1996-), Nuestra Señora de la
Merced (1997-1999) y María Santísima del Consuelo
(1957-1958), artísticamente ribeteados en hilo de
oro fino sobre terciopelo por Bordados Nuestra Señora
de la Soledad de Salteras, Sucesores de Esperanza
Elena Caro y Carmen Góngora López, respectivamente.
De mismo modo, las imágenes son beneficiarias de
nuevas preseas ejecutadas en oro, plata de ley o
alpaca, enriquecidos, en algunos casos, de pedrería.
Con tales materiales son concluidas piezas como
coronas, aureolas, puñales, resplandores, potencias
y otros elementos que realzan, aún más si cabe,
la belleza de nuestros Cristos y Vírgenes.
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